Mi primer barkcloth lo conseguí en un viaje a Londres. Buscando tejidos vintage en los mercadillos, di con una maravillosa cortina antigua de barkcloth.

En aquel entonces yo trabajaba en el mundo de la moda y ya sentía absoluta pasión por  los tejidos antiguos. Así que toda excusa me parecía buena para aprovechar tejidos reciclados y ofrecerles una segunda oportunidad.

Uno de los mercadillos que nunca me pierdo cuando viajo a Londres es el de Brick Lane. Además de las típicas tiendas de segunda mano, esconde pequeñas tiendas que guardan tesoros vintage reales y una oferta gastronómica de lo más variopinta.

Brick Lane mercadillo Londres
Grafiti en Brick Lane mercadillo. Fuente londonblogger.de

Fue allí, en un sótano de Brick Lane, donde encontré esta tela vintage que, aunque estaba algo estropeado, me encantó. Sabía que era un tejido de los años 50 por el diseño que reconocí en el. Su estampado ¡tan gráfico y abstracto!, el uso del color y su textura, hacían de esa tela una pieza muy especial. Entonces no sabía que su nombre era barkcloth, y que fue bastante popular en Inglaterra y EE.UU. Me lo traje a España y durante tiempo estuvo en casa, guardado en mi estantería de tesoros. ¡Solo verlo me alegraba el día!

Como siempre fui una enamorada de los textiles vintage, no tardé tiempo en ponerme a investigar su procedencia. Así descubrí que el barkcloth es un tejido de algodón 100%, robusto y con la trama a la vista. Su textura y acabado la hicieron ideal para emplear no solamente en ropa, sino también en tapicería. ¡Qué maravilla de sofás y butacas tenían en los años 50! algunos todavía conservan sus barkcloth y sos verdaderas joyas.

En los años 50 fue un textil con mucho éxito, y grandes diseñadores se atrevieron a innovar sobre el. Tanto personajes como los Eames o Lucienne Day, plasmaron sobre estas telas optimistas dibujos. El barkcloth es ya hoy en día un clásico en la historia de los tejidos.

Lucienne dibujo Barkcloth
Eames dibujo Barkcloth. Circles

“Mis barkcloth son mis tesoros más queridos en nuestros materiales de tejido vintage”

Para mi dar con ellos se ha convertido en una pasión, suponiendo todo un reto convertir esos tejidos vintage reciclados en bolsos de lujo. Me considero una afortunada al poder jugar con ellos, convertirlos en accesorios atemporales, y ensalzar la importancia que tienen los tejidos vintage y su historia. Además ¡me siento como un hada madrina!, haciendo feliz a quien atesora estos bolsos únicos.

 

(A la izquierda puedes ver algunos de nuestros barkcloth para próximas temporadas y otros en venta actualmente como cosmic.)

Selección de algunos bolsos y clutch hechos con barkcloth

Marlen con Barcloth

Temporada verano 2019 (SS19)

Devolvemos a la vida a el primer Barkcloth
que compré en Brike Line – Londres.

Un bolso único con el lujo de un tejido vintage barkcloth,
donde la importancia de las cosas pequeñas se hace grande
#theimportanceofpettythings.

Este diseño es un clutch exclusivo
con todo el lujo de los años 50,
un tesoro a tu alcance.

 

 

 


Petty Things crea bolsos de lujo de edición limitada que nacen a partir de experiencias u encuentros fortuitos con cosas pequeñas y preciosas que merecen ser ensalzadas. La base de las colecciones de los bolsos únicos es siempre exclusivos tejidos vintage. Cada clutch, bolso o cartera es una muestra de un nuevo tipo de lujo, accesible y con conciencia.

“Llevamos recolectando tesoros vintage muchos años
para ensalzarlos en nuestros bolsos de lujo únicos”

Todo comenzó hace años en Tokio. Durante años trabajé para Jocomomola, una firma de Sybila, con la que viajaba frecuentemente a Japón. Allí llegó a mí por azar un kimono antiguo que fue el primer tesoro vintage que reciclé en un exclusivo clutch de lujo del modelo Doris.

Los sábados, que también íbamos a las oficinas un par de horas, aprovechábamos las tardes para hacer planes alrededor de la ciudad. Harajuku (原宿) era uno de mis barrios favoritos, siempre iba a ver qué podía encontrar. Es un vecindario de Shibuya. Después de atravesar la divertida Takeshita Street y su locura de tribus urbanas, llegas a Harajuku. Es un barrio pequeño, con sus casas estrechas y bajitas, por los terremotos, con pequeños jardines delicados y maravillosos. Entre las casas puedes encontrar pequeñas tiendas “de todo”, literalmente. Lo mismo encuentras una cafetería para gatos, como una pastelería en la que ¡todos los productos son ROSA! Y, como no, pequeñas tiendas de ropa y objetos de diseñadores japoneses rebosantes de creatividad. Si sabes buscar bien puedes tropezarte con tiendas vintage de ensueño, garajes que esconden bellezas de cualquier época pasada, pero con una selección tan personal, que para mi es una cita obligada.

Omotesando callecitas cerca de Harajuku
Omotesando callecitas cerca de Harajuku. Fuente gracias a boutiquejapan.com

Mi lugar favorito de Tokio era el mercadillo de Kawanaka (かながわ骨董市). En aquel entonces los mercadillos todavía no estaban tan de moda, y el turismo en Japón se concentraba en los mismos lugares.

Colección Kokeshi de Petty Things

A lo largo de mis repetidos viajes a Japón, he ido rescatando cada una de estas antiguas muñecas de madera, tesoros vintage, cuyos vestidos estampados y delicadeza me inspiran a crear.

 

 

 

 

Me encontraba fuera de la ruta de los visitantes, hasta el punto de que los transeúntes del mercadillo se reían por lo atípico de la situación señalándome y tapándose la boca,  ¡era divertidísimo!

El mercadillo surge alrededor de un parque precioso, sobre sus caminos asfaltados aparecen cientos de puestos que se colocan en el suelo. La mayoría de puestos son particulares que venden antigüedades u objetos que tienen por casa, aparentemente sin valor. A mí me encantaba mirar cada puesto con atención tratando de fijarme en todos esos tesoros, antigüedades con alma. Me resultaba difícil fijar la mirada en un punto sin dejarme atraer por todas las cosas preciosas que me rodeaban. ¡Uff!, qué difícil seleccionar qué comprar, ¡lo quería todo!

Podías encontrar objetos singulares como juguetes antiguos, figuras de porcelana o incluso maravillosas kokeshi – (こけし, 小芥子) son muñecas tradicionales japonesas hechas a mano en madera y se cree eran suvenires del Periodo Edo (1603-1867) de Japón.

“Nuestros bolsos de lujo únicos son contemporáneos y nacen de la pasión por los objetos antiguos, con historia”

Un día, al final de uno de mis paseos, había un puesto de kimonos vintage. Para mí no podía ser más emocionante perderme entre todos esos tejidos antiguos y exclusivos, imaginarme el lujo de otras épocas, y las historias que tendrían a sus espaldas. No podía decidirme ¡todos eran preciosos! Pero uno me llamó la atención.

Aquel primer kimono se convertiría en el primer clutch de lujo edición limitada con tejido vintage, recuperado para mi marca Petty Things. Era de seda, de los años 50, y totalmente único. El estampado geométrico de líneas formaba cuadros concéntricos, en tonos negros sobre blanco, y en el centro exacto de cada recuadro surgía un cuadrado naranja vibrante.

Por supuesto, no fue la única tela vintage que me traje de aquel viaje, pero sí es la que recuerdo haber comprado con más emoción, quizá porque entre tantas cosas maravillosas era la más especial.

Este viaje lo guardo con cariño en la memoria fue el primero de muchos otros en búsqueda de tesoros vintage: tejidos antiguos, cosas delicadas y preciosas, adornos para mis creaciones… Objetos que rezuman historia y que me inspirarían a crear mi primera colección de bolsos de edición limitada. Nacería el modelo Doris con emocionantes historias detrás de cada clutch -único y numerado- resaltando el valor artístico de sus tejidos estampados, en su mayoría de los años 50.

De aquel emocionante kimono nació “Kinono”, un clutch Doris exclusivo – ni cinco piezas de seda. Se vendieron enseguida, aunque todavía guardo uno de recuerdo de los orígenes de Petty Things. Espero que el resto sigan vibrando mientras viajan en el metro, reposando en una mesa de un restaurante o ¡acompañando en una noche de fiesta! Es emocionante pensar qué estarán haciendo. Recuerdo que uno lo compró un chico muy interesado en la procedencia del mismo para su novia japonesa, ¡quizá haya  uno de vacaciones en Kanagawa! ¡Y haya vuelto a su origen!. ¿Sería increíble verdad?

Clutch de lujo edición limitadacon tejido vintage - KINONO